22 febrero 2019

Yira


UHL en San Blas

Más de 50 años ya, y estaba pensando que todo lo nuevo había acabado, que solo quedaba recolectar lo que había sembrado en todos estos años. Me siento mayor, no viejo, con una carga del tiempo que hasta hace poco se sentía ligera, sencillamente me permitía entender las cosas que veía repetirse a mi alrededor. Se había vuelto más pesada en los últimos meses, me costaba más pensar en algo nuevo, en emprender un cambio o modificar ese equilibrio vital que tanto me había costado conseguir.

Los cambios te vienen de fuera, se imponen, y tu respuesta ante ellos es lo que diferencia a las personas, y la vuelta a Madrid se impuso primero como una obligación, luego más tarde como el fin del ciclo, la vuelta al hogar, a la familia, y a las amistades de hace años.

Parecía que el tiempo de la cosecha estaba listo, mis socios pensando en el retiro, en capitalizar el esfuerzo y la retirada. Antiguos amistades afloraban de nuevo, sin preguntar si deseabas volver a saber de ellos, compañeros de colegio, antiguos amores ya marchitos, y esos amigos que nunca dejaron de serlo.

Mis padres ya mayores afrontan su última etapa, mis hijos empiezan su periplo independiente, ya crecidos, mi cuerpo maduro y pleno, mi amor Havanna conmigo. Y te vas dejando llevar, pensando que quizás es el momento de cortarte la coleta, dedicarte a esos hobbies que nunca pasaron de ser sueños, ver como tus hijos te dan nietos, y como el taichí es un buen deporte.

¿Asi? ¿así de fácil dejas de dar guerra?

Pienso mientras escribo, escarbando en el corazón y la mente como me siento realmente. Siempre he nadado contracorriente, o siendo de los primeros en avanzar en aguas que pocos se habían aventurado antes, ¿debo mantener esa instancia vital? ¿Se cierre el ciclo y se debe abrir uno nuevo?

Me doy cuenta que necesito a mi niña a mi lado, con esa libertad que nos caracteriza, pero juntos, cerrando el ciclo juntos o abriéndolo, juntos de nuevo.

Al mismo tiempo BBH se nos cuela en la vida, ¿Cómo nos va afectar? ¿Nos dará parte de su juventud, nos abrirá el ciclo de nuevo? ¿Tenemos derecho a cerrar ya nuestras vidas cuando la suya está empezando, o nos debemos a ella y empezar un nuevo ciclo con ella?

¿Será Madrid como antes? ¿O tenemos una nueva ciudad antes nosotros? ¿Mis hijos no necesitarán todavía un poco de ayuda?¿de verdad la carrera profesional ya llegó a un tope?

Quizás la vida te impone ciertas posturas al llegar a ciertos años, que estudies, que te cases, que tengas hijos, que llegues arriba en una empresa, y quizás que al llegar a cierta edad cierres el circulo, ya que lo único seguro que te llega es la muerte.

Quizás lo que me está pasando es ver la cercanía de la muerte, tener cierta envidia de que todo acaba, que ya dejas de luchar por ciertas cosas para relajarte.

¿Eso es ser conservador? ¿Qué ya nada cambie? Es el mensaje de los políticos para que no haya más revoluciones y nos llevemos por delante sus cabezas, me imagino que el mayor miedo que tienen los que ostentan el poder es la locura de las masas.

Pero si me doy cuenta que para bien o para mal es un momento de reflexión, de inflexión, de cambio, para que todo o nada cambie.

Siempre he sido orgulloso de mi capacidad de alejarme de las formulas predestinadas para mi futuro, de ser capaz de establecer mi propio camino, no quizás exitoso siempre, al menos no en los términos que nos medimos en la sociedad, pero si exitoso en demostrar que otras alternativas son viables, ¿para? No me gustaría decir que para ser felices pero al menos si para tener una existencia digna.

Digna, o al menos bastante integra, alineando lo que pienso, con mis acciones, quizás no dando explicaciones a todo, pero al menos no mintiendo en demasía, sobre todo a mí mismo y los que más cerca me tienen.


¿He tenido un impacto positivo en el mundo? ¿Debería luchar más es ese aspecto? ¿y cómo hacerlo? Por primera vez en mi vida tengo prisa para tomar una decisión, para saber, ¿me debo dar un tiempo?

Llevo tan solo un par de días valorando que quizás se abre un nuevo ciclo, que tengo que pensar que debo fortalecerme de nuevo y comenzar una nueva aventura, sin saber todavía de que se trata ni de cómo me puedo anticipar un poco.

¿Nueva aventura?, política, sexo, trabajo, relación, ¿de que se trata esta vez?, de nuevo ante el abismo, con los ojos vendados pero sabes que en algún sitio se abre una brecha ante tus pies.

De nuevo oigo el viejo tango “que 20 años no es nada, que febril la mirada,…” Yira, el mundo yira y yira, se van a repartir mis ropas sin haber dejado este mundo.

¿Qué quiero?

Que mis experiencias sean un poco más profundas, más intensas, más prolongadas. Quiero hacer el Camino de Santiago, andar y pensar, escribir.

Quiero descubrir el arte de navegar a vela, quiero escribir sobre esto, quiero ir al monte, hacer montañismo sin las prisas del dominguero, descubrir mil pueblos fuera de los circuitos turísticos, sentándote a charlar con la gente que vaya encontrando.


Quiero ser amigo de mis hijos, ya han pasado los años de la educación y me siento bien con ellos, con la sensación del deber cumplido de padre, para prepararme a ser abuelo.

¿Quiero ser padre de nuevo? No sé si me siento capaz, pero tampoco sé por qué mi mente ha sacado esto mientras escribo.

Quiero cocinar de nuevo, redescubrir ese arte que se que tengo, decorar mi nuevo apto, y recuperar mis recuerdos.
 

Me gustaría un trabajo con un poco más de impacto social, de mejorar el mundo, un poco, solo un poco, incluso valorar algún aspecto de la política o la sociedad civil.

Y en el sexo,… quiero ese sexo morboso del loco amor, disfrutar del nudismo, cuidarme para seguir siendo atractivo a unos ojos que saben mirar, a los sapiosexuales, quiero guiar a gente joven en cómo salirse de los corsé de la sociedad, quiero gente distinta, especial a mi lado, amigos horizontales de siempre y nuevos.
Texto: UHL - Foto: UHL

3 comentarios:

j dijo...

Bienvenido a la vejez, UHL. Te estaba esperando. Vale, te sientes mayor, que no viejo. Pero ante la vista tienes un territorio completamente desconocido del que nadie quiere ocuparse más que para cuidados paliativos. Lo que pasa con la vejez es de auténtica vergüenza. La jubilación es un timo y el sexo una ridiculez. Hay que darle la vuelta a todo. Pero ante tamaña empresa te sientes muy solo. Quizás la red nos pueda ayudar un poco. Suerte.

geni70 dijo...

Se llama madurar..ver la vida desde la tranquilidad de que lo que has vivido lo has estado intentando hacer al 100%, nadie es perfecto, ni tan profundo como para pararse en medio de la vida y decir "donde estoy","que he vivido", "como quiero vivir"..... tengo una mirada diferente, pero no soy sapiosexual... que complicación tener que encasillarse en algo, simplemente vive...

unhombrelibre dijo...

Hola J, que bueno verte por aqui,... si la vejez da miedo, terreno nuevo por explorar, pero al ritmo que va la natalidad,... acabamos todos en esta etapa, intentaré coger un poco de fuerzas y tratar de reinventarme de nuevo, seguro que lo consigo, y encantado de recibir ayuda.

Geni,... el comentario quedó sin publicar, arreglando, es evidente, no puedes parar y replantear tu vida de cero, pero si que hay que poner puntos de control y ver si vives como deseabas / deseas vivir.

Besos a los dos.

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