10 febrero 2009

No te salgas de la cola!!


Una cosa que me gustó de Cuba son las colas para comprar algo. Allí la gente llegaba a la cola y preguntaba ¿quién es el último? y se acabó hacer cola hasta los momentos finales, algo impensable en mi querida Barcelona, donde si te sales de la fila te miran mal.

No te salgas de la cola!!, de la uniformidad, no hables con los demás, y si puede ser no pienses demasido. Los medios de comunicación, marcas, empresas,... nos tienen uniformados. Leemos prensa, vemos la TV, oimos la radio, anuncios,... sin el menor espíritu crítico. Así, durante años y años, la rutina se vuelva estándar, acabamos siguiendo unos patrones determinados, modas.

Consiguen hacerme creer que en La República de mi Casa se vive distinto a otras Repúblicas, donde el que manda soy yo. Pero la realidad es persistente: las casas en urbanizaciones, (hipoteca ligada), coches potentes (letras incluidas), ocio restringido a películas y futbol en la TV, vacaciones en el apto de la playa,... son solo distintas por el poder adquisitivo de las familias.

Cualquier intento de salirte del patrón como poco es mirado raro, criticado, o tachado de ataque a la moral (o a lo convencional ¿no?), cualquier queja callada por que el agua ha llegado más alta que el cuello. Solo se permite una válvula de escape a los rarit@s, planteamientos tan radicales, tan distintos, tan de película que resultan demasido "alternativos" para vivirlos.

Ahora los artistas de la comunicación nos abren los ojos con la realidad, jugando a que nos demos cuenta de todo, pero sigamos viviendo igual, promocionan la película "Revolutionary Road", harán marketing y campañas para que veamos la realidad, para quitarnos la venda de los ojos, siempre que pasemos por taquilla claro.

Basada en el libro de R. Yates, los Wheelers (rueda en inglés) una pareja de las afueras, urbanización, coche,... clase media típica americana, que su vida "es una sucesión de momentos que no han querido vivir", que intenta plantar cara a lo convencional, especialmente ella, pero hay un abismo entre lo que piensan que son y en lo que se convierten,... merece la pena leer el libro antes de estar contaminado por "flojito" Di Caprio y quizás para entender el mensaje de la película.

Texto: Un Hombre Libre - Fotos: Mi amiga Tanya se sale de la corriente

15 comentarios:

vera dijo...

lo has clavado.no lo hubiera dicho mejor.es una bonita, triste y real reflexion.un beso

Borrasca dijo...

Gracias UHL por la recomendación, tomo nota.

Besos borrascosos

Selket dijo...

Y nos pasa a todos, tarde o temprano nos enfrentamos a este ser que somos y que descubrimos está muy lejos de lo que siempre quisimos ser...

Yo ya estoy intentando salirme ;-)

Mareve dijo...

Piensa que hay gente que ni siquiera se para a pensar en ello.

Aunque todos tengamos que seguir la norma en algunos aspectos, al menos somos conscientes de ello.

Y, en nuestro caso, siempre buscamos una vía de escape.

No he visto la película, pero buscaré el libro.

Besos.

Anónimo dijo...

leyendo el post, no he podido evitar acordarme de otra película de hace unos años "lejos del cielo" con una maravillosa Julianne Moore. Si no la habéis visto, os la recomiendo
bss
yvonne

Agarrame Si Puedes dijo...

no sé porqué salí como anónimo, que yo soy cualquier cosa menos anónima.. ;-)

Nikki dijo...

Gracias por tu consejo, tomo buena nota, buscaré ese libro, me encantaría leerlo.
A los que intentamos no ser como los demás se nos tacha de locos y se nos desprecia... Como dice un amigo mio, pez que va contracorriente se electrocuta jajaja Un besote!

lapana dijo...

Me encanta este post, va de cine debe ser por eso, he pensado comprar el libro, en esta ocasión pienso que las letras escritas superan la realidad vista por los ojos de un director de cine...un beso raro UHL...la rara pana que también quiere escapar de tanto convencionalismo.

Alba dijo...

No he visto la película ni he leido el libro, aunque me la han recomendado ya varias personas. Oida tu recomdación de leer primero el libro. Intentaré hacerte caso. Ya te contaré.

Besos.

canuit dijo...

En la Habana nos miraban raro porque nos poniamos a la cola y aqui porque donde hay colas no entramos.
El caso es seguir siendo raro.
El Canuit

Maldita inocencia dijo...

Pues yo fui a verla hace unos días y me gustó un montón. Supongo que el libro aportará mucho más a la historia, pues en un libro uno puede leer matices sobre los personajes, cosa que en el cine el “punto” está en saber dramatizar sobre eso.

A mí me parece que "Revolutionary Road" es una historia muy actual a pesar de desarrollarse en los años 50!! ( y qué bien ambientada está). Me gustó la forma en que se trata la peli porque pienso que muchos saldrán del cine con esa sensación de no saber qué pensar. Como cuando tocas algo frío y caliente al mismo tiempo. Y es que yo creo que a pesar de que el hilo conductor de la peli se basa en esa uniformidad de la que hablas tú, en ese miedo de ser distintos, a ser rechazados por serlo, o por parecerlo (a salirse de la cola, vaya), en realidad la peli habla de el deseo. De lo que queremos para nosotros, de lo frágil que puede resultar luchar por nuestros sueños o la forma de vida que en realidad soñamos. Quizá por eso es tan acertado el personaje del loco (aunque tampoco quiero destripar la peli) porque genera en el espectador una lucha interna, al fin y al cabo el puto loco parece el único personaje coherente no?

Los esfuerzos del matrimonio por ser quienes realmente son y no por seguir pareciendo esa “parejita encantadora” choca con la forma en que viven realmente. ¿No nos pasa a todos eso de alguna manera? ¿No escondemos, en ocasiones ( o a menudo) lo que somos por temor a ser rechazados? Por otro lado la idea de “lo de Paris” es realmente genial porque destaca otro de nuestros temores, ¿qué hubiera pasado si hubieran llegado a Paris y hubieran conseguido ser quienes realmente querían? ¿en qué clase de persona se convierte uno cuando es realmente como quiere? ¿es algo que quepa en nuestros propios esquemas? Que va joder, es algo que acojona y que la mayoría de la gente prefiere no pensar para no enfrentarse al hecho de que sí, de que efectivamente, uno puede ser como quiera ser. Y quizá ese es el punto de inflexión de nuestros temores. El temor de no aceptarnos a nosotros mismos tal como somos puede ser mayor que el temor a que no nos acepten.

Bueno creo que la historia tiene mucha miga y daría para una tarde de cine forum tranquilamente, así que no me extiendo más que por hoy es suficiente y también hay que comer…

Siempre me haces pensar, cabrito.

Besazo

Un hombre libre dijo...

Pensé que este post quedaría menos comentado,... ufff, le di mil vueltas, pero quería hacer algo un poco distinto... que alegria especialmente por los comentarios de la Panita y de M Inocencia,.. gracias.

Besos, UHL

Madame X dijo...

Salirse de la cola -la transgresión- es uno de los placeres más sublimes. Si estás dispuesta a asumir las consecuencias, claro. [Ahí es donde la cosa se complica.]

No he visto la película ní leído la novela. Pero también tomo nota. Gracias.

j dijo...

Por fin se puede entrar ya en tu blog. Cuánto lo echaba de menos. Sobre todo para poder salirme un poco de la cola de elogios a la peli, ja ja ja (ya siento disentir contigo M Inocencia): la película nos decepcionó (incluyo a la ex). Y desde la primera escena, es decir, la de la discusión a gritos en el coche: pareja que trata su relación a gritos, gente que no me interesa, historia de la que paso. Como si quieren ir a París o a la Conchinchina, estar en la cola o salirse de ella. Cuando veo una escena así, sin otro contenido que los gestos violentos y el histérico vocerio de un hombre y una mujer, se me vienen a la memoria las "magistrales" escenas de Penelope Cruz con Javier Bardem en Vicky Cristina Barcelona por las que amenazan con darle un Oscar ja ja ja. Di Caprio no da la talla y en algunos momentos Kate me recordó (ay) a Meryll Streep, la actriz más denterosa de los últimos tiempos. En fin, que si no me fui del cine a mitad de la peli es porque mi ex tiene una vena sadomaso (sado conmigo y maso consigo) y no me deja. Así que, también me tragué el pianito de la escena final que me dejó rayado un buen rato.

En cuanto a lo de ser lo que uno quiere ser, ufff, hay tela... pero para no abusar de esta reentré, la dejo sin cortar. Creo que ahora lo llaman "reinventarse", ja ja ja....

Cirene dijo...

Ser raro, ser uno mismo, salirse de la norma... y encima ser feliz por ello. Suena genial, ¿a que sí? Pero yo me pregunto... ¿está todo el mundo dispuesto a pagar el precio y asumir las consecuencias que ello implica? Es más, ¿soportaría todo el mundo llegar a ser lo que realmente piensa que quiere ser una vez lo consiga? Permitidme que lo dude.

Besines filosóficos fuera de toda norma
Cire

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